Kishi Kaisei comunica el proceso que tuvo que pasar el añil tras ser derrocado por el grano de oro, quien se posicionó como principal fuente económica de El Salvador durante el siglo XX. Busca transmitir toda la transición que tuvo que pasar el añil para volver a reaparecer en las tierras salvadoreñas. El renacimiento y el nuevo espíritu que ahora el añil representa, renovado y rejuvenecido.
En el proyecto Kishi Kaisei tuve la oportunidad de colaborar con Rebeca Briceño, diseñadora de Producto Artesanal, con quien juntamos nuestras habilidades y visiones creativas. Cada una asumió responsabilidades específicas y también compartidas.
Rebeca, se encargó de llevar a cabo el patronaje y confección de las piezas del kimono y el bodysuit, las cuales conforman la pieza de indumentaria presentada; mientras que yo me enfoqué en el diseño de la bocetería, extracción del colorante de grana cochinilla y dirección de fotografía editorial.
Ambas además participamos activamente en la investigación, conceptualización, prototipado, pruebas de color, manipulación textil y teñido de las piezas